Tarros de cristal para la conservación de la comida

Durante muchos años, y todavía hoy en día, los tarros de cristal son una de las formas más utilizadas y recomendables para la conservación de todo tipo de alimentos. Su uso en esta industria está totalmente extendido por todo el mundo, gracias a sus grandes beneficios y a todas las posibilidades que nos otorgan.

tarros de cristalPodemos afirmar, sin equivocarnos lo más mínimo, que el vidrio es junto con el plástico los dos materiales más utilizados para la preservación de la comida. De hecho, en los últimos años, el cristal ha vuelto a sufrir un pequeño despegue en este sector de la actividad.

Una de las principales ventajas y razones por las que deberemos apostar por la utilización de tarros de cristal es el cuidado del medio ambiente. No en vano, su proceso de fabricación resulta mucho menos dañino para la naturaleza que el de otras opciones. Además, no podríamos pasar por alto el hecho que el vidrio es un material completamente reutilizable y reciclable, por lo que una vez utilizado, no implicará que su vida útil haya terminado.

Hablando propiamente de las capacidades para la conservación de alimentos, el vidrio ha demostrado una capacidad superior para el mantenimiento de todo el sabor y los nutrientes de la comida. Sin duda, una razón muy importante para empezar a utilizar este tipo de tarros.

Pero, ¿qué opina la gente? Según la mayoría de los consumidores, los envases de cristal son ideales para conservar los alimentos. Además, entre los aspectos más valorados se encuentra la protección al medio ambiente (que ya mencionamos en un punto anterior) y los beneficios para la salud. Según una encuesta realizada a casi 10.000 personas, el 80% percibía este material de una forma positiva. Según este mismo estudio, aproximadamente el 70% de los encuestados afirmaba que escogía el vidrio gracias a su facilidad para el reciclado.

Entre las características que provocan que el cristal sea el mejor recipiente para conservar nos encontramos con que es completamente inerte al contacto con los alimentos, por lo que no creará ningún tipo de reacción.

Además, es importante destacar que no se oxida en ningún caso, ni tampoco es impermeable a los gases, por lo que no necesitará ningún tipo de aditivos para conservar los alimentos. Por último, este tipo de envases de conservación podrá soportar hasta temperaturas máximas de 150ºC, por lo que facilitará muchísimo todos los procesos de lavado y esterilización.